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El Libro del que Divagaba y Halló El Amor. (Versión Nueva de mi Testimonio)

Foto del escritor: C.A. Quintero
C.A. Quintero
hace 6 horas
4 min de lectura

He pedido disculpas, perdón, he realizado servicio ¿Y que hay para mí? La bondad, la felicidad, la paz y el amor infinito y sin médida de Dios en mi Vida y para mi familia. No he sido perfecto y este mundo ha visto sufrimientos por doquier...¿Quién sería sin el amor infinito de Dios y las oraciones y gestos del pueblo de Dios? Desde pequeño hasta la adultez temprana sufrí, por tempestades que me llevan a la Gracia de Dios, pero aún así, me he vuelto distante y temoroso. Jesús me ha buscado una y otra vez como su amor por su pueblo, no paraba de perserguirme con su amor infinito y su misericordia. Luego de sufrir a través de mi educación primaria y secundaria, volví a comenzar...  

En medio de una crisis que vivíamos todos y yo de manera personal del 2005-2010, entre los horrores de la Guerra y Ley Siete...yo sentía un vacío enorme que no se podía llenar, buscaba enamorarme de cosas terrenales. Lo material, el jangueo, las pasiones, el orgullo, el temor...la falta de convicción, todo parecía ser vano...y no podía salir. Decidía tomar mi carro y largarme de mi hogar, iba sin rumbo. Luego de la peor vacación de mi vida donde no podía gozar, ni disfrutar, pasé por un proceso, que no caducaba. Mi familia me sorprendió en el abrazo de fe y amor y mi madre me dijo: "Vuelve a creer, hijo mío." Me angustié, y la intentaron corregir, pero yo les detuve:-No, dije, - Yo quiero creer.-

 Así comenzó un proceso de: escritura, deportes, debates de fe, pero no todo es color de rosa, conocí peligros y me arriesgaba como no hacía en la adolescencia. Eventualmente Dios me llamó a la Misión: Brasil Río de Janeiro de la Jornada Mundial 2013: Allí conocí verdaderamente quien era Jesús, en confesión encontré que me hacía daño a Cristo y a mí, se sembró una semilla de redención, pero realmente fue en el amor de otros jóvenes y la alegría de vivir la fe y el evangelio, entregarme y abrazar mi cruz, allí pude ver la grandeza de Jesús, en especial en el amor y la gracia del Papa Francisco y la alegría de la juevntud, yo con achaques, pero feliz, sin vicios mayores. 

 Luego vino mi desarrollo con la Escuela de Negocios, allí adquirí confianza y sentí la aceptación que necesitaba, sobre todo forje vínculos y lazos de hermandad, con amigos para toda la vida, fuimos a Competencias Empresariales, a la Playa, el río, a comer, a janguear, etc. Ahora era salvo. Tenía condiciones pero era feliz. Luego de una lesión y las circumstancias de la Crisis Fiscal en Puerto Rico, la diáspora, custodié lo sagrado, pero  viví una "Tempestad en Gracia".  Ahí comencé a ser Abrazado por el Amor Infinito de Dios.

Cuando yo buscaba arrojar a la basura el Amor de Jesús por mí, El me buscaba en el hoyo en el que yo gritaba: "Creo pero no veo tu Misericordia". Total, ¿para quien era su amor? ¿Para el monarca? No, es para todos nosotros, los que eligimos amar el arte y la belleza, que es la Creación. Cuando fuí a una confesión de Covid-19, se me dijo: "Ve a a La Fiesta de la Eucaristía y: Come del Banquete Eterno y Verás el amor infinito de su Misericordia." No un sacerdote, un siervo. Un humilde Ujier.

Allí recibí tantas bendiciones, incontables Misericordias y amores. Regalos de Pasión y devoción por la Coronilla de la Divina Misericordia, amor y la advocación mariana por la Virgen de Guadalupe, que se adentro en mi Belén a adorar al Niño. San José fue un colaborador para que yo obtuviera trabajo y muchas más bendiciones. Comenzé a pedirle al Beato Carlos Manuel Cecilio Rodríguez.

Mi papá sanó de un Cáncer mientras yo decía Chaly: dame una mejor relación con papi, para sanar del todo. Esto trajo otra prueba: el cancér a nuestras vidas, pero era una farsa, que caduca en Jesús y su Misericordia. Cuando comenzé a rezar la Comunión con María, todo cambio...luego me humillé ante mi Madre y Reina del Universo. En ese momento me envió una mensajera: "No soporto tu dolor. Reza la Coronilla de la Divina Misericordia y al Espíritu Santo, Y lee La Palabra. 

 Esto marcó otro antes y después en mi vida, mi metanoia. Ahí: Dios me hizo un Libro, él es mi autor, y yo publiqué una Antología de Cuentos Fantásticos, pero antes, fuí maestro con dos o más contratos para luego dedicarme a ser empresario, mi meta. El amor de Dios me guío y hasta me dió un premio. 

Pero no hubo mayor amor, "premio" que la salvación de mi alma, es este el sueño de amor que Jesús me obsequió por La Gracia, me hizo salvo.

Nada se compara y todo es vanidad. Solo Cristo basta, y está es mi historia, "un rebelde con causa", pasa a ser salvo. Un pérdido, Dios lo encontró porque solo divagaba, y hallé la perla escondida y tesoro precioso que es Jesucristo. 

 

 
 
 

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